Hemos estado en las XIII Jornadas Técnicas organizadas por Fundación Hospitalarias Betanzos, un espacio de encuentro profesional centrado en la protección y defensa de los derechos de las personas con discapacidad intelectual. Bajo el lema “Incluir para transformar”, las jornadas reunieron a profesionales y entidades comprometidas con la construcción de respuestas más humanas, eficaces y ajustadas a las necesidades de las personas. Un encuentro para compartir conocimientos, experiencias y buenas prácticas que permitan seguir avanzando hacia comunidades más accesibles, justas y verdaderamente inclusivas.
En este marco, Helena Gallego, gerente de ANFAS, y Leyre Merino, responsable de la vivienda de Sarasate, participaron con la ponencia “Transformando apoyos, transformando vidas. De la institucionalización a los proyectos de vida en comunidad”. Durante la intervención, expusieron el proceso de transformación que ANFAS viene impulsando hacia un modelo de apoyos centrado en la persona, alineado con el enfoque de derechos y con las bases de la plena desinstitucionalización promovidas por Plena inclusión.
La ponencia puso el foco en un cambio de mirada fundamental: dejar atrás la idea de la vivienda como un recurso pensado únicamente “para cuando las familias no estén” y avanzar hacia modelos en los que las personas puedan decidir cómo, dónde y con quién vivir, construyendo su proyecto de vida desde el presente y con los apoyos necesarios para hacerlo posible.

Este proceso parte de la escucha activa a las personas y sus familias y se concreta en nuevas formas de habitar y participar en la comunidad. Experiencias como Vidas en comunidad muestran cómo los apoyos personalizados, la red comunitaria y las decisiones cotidianas favorecen la autonomía, el bienestar y el sentimiento de pertenencia. Acciones tan sencillas como moverse por el barrio, hacer la compra, relacionarse con el comercio local o participar en actividades comunitarias generan grandes transformaciones en la vida de las personas.
Durante la ponencia se presentó la experiencia de la vivienda de Sarasate, inspirada en el Proyecto Mi Casa, reconocida por el Gobierno de Navarra e impulsada por Plena inclusión Navarra. Un modelo que apuesta por viviendas integradas en la comunidad, apoyos personalizados y una organización flexible adaptada a cada persona.
