Uno de cada tres hogares se halla en riesgo de pobreza ya que carece ingresos regulares procedentes de un empleo remunerado. En 4 de cada 5 de estos hogares, la cuidadora principal es una mujer.
Uno de cada tres hogares se halla en riesgo de pobreza ya que carece ingresos regulares procedentes de un empleo remunerado. En 4 de cada 5 de estos hogares, la cuidadora principal es una mujer.