ANFAS pone en valor el compromiso del voluntariado en su XVIII Encuentro, celebrado en Pamplona

ANFAS celebró en abril, su XVIII Encuentro de Voluntariado, una cita ya consolidada en su agenda que reunió a 120 personas en la sala Bohemian de Pamplona y que sirvió como espacio de encuentro, reconocimiento y homenaje a la labor que desarrollan las personas voluntarias de la entidad. El encuentro se concibió como un momento para agradecer de forma colectiva la implicación, el tiempo y el compromiso de quienes colaboran de manera altruista con ANFAS, entidad miembro de Plena inclusión Navarra, para reforzar los vínculos entre personas voluntarias, profesionales y la propia entidad.

Un voluntariado diverso y comprometido

Más allá de este encuentro puntual, ANFAS cuenta con un voluntariado amplio y diverso. A lo largo de 2025, un total de 1.047 personas voluntarias diferentes han colaborado con la entidad. De ellas, 629 han sido mujeres y 418 hombres, con edades comprendidas entre los 16 y más de 80 años, lo que refleja un compromiso intergeneracional y una implicación social muy extendida.

Desde ANFAS se subraya que el voluntariado se entiende como una forma de compromiso libre y altruista, que contribuye directamente a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo y de sus familias. Las personas voluntarias no solo apoyan actividades y servicios, sino que promueven una convivencia inclusiva y se convierten en agentes clave de sensibilización social.

La presidenta de ANFAS, Usúe Zulet exusó su asistencia al encuentro, al que habitualmente acude, pero quiso hacer llegar un mensaje que fue leído durante el acto por Jenifer Hernández, responsable del programa de voluntariado, junto con Idoia Torrent.
En sus palabras, la presidenta trasladó un agradecimiento profundo, también desde su vivencia como madre de una joven con discapacidad:
“He visto de cerca vuestra labor: miradas atentas, tiempo regalado, manos que acompañan y palabras que reconfortan. El voluntariado siempre ha estado ahí”, señaló.
Asimismo, destacó que ser voluntaria o voluntario “no es solo ayudar, es implicarse y comprometerse con las personas, con sus historias y con sus ritmos”, y puso en valor el papel del voluntariado como uno de los pilares que sostienen la misión de ANFAS y su compromiso con una sociedad más justa, inclusiva y humana.

Premio al relato y la fotografía

El XVIII Encuentro de Voluntariado fue también el marco elegido para la entrega de los premios del Concurso anual de Relato y Fotografía de ANFAS, una iniciativa que busca fomentar la creatividad y la sensibilización social. El premio al mejor relato recayó en Marino Abós, por su texto “Un viaje de emociones”, mientras que el premio a la mejor fotografía fue para Eduardo Ordoqui, por la obra “Qué me estás contando”.

Scroll al inicio